Otras se compran zapatos, ropa o potingues. Yo reconozco que mi vicio particular son los libros y revistas de cocina y particularmente repostería. Y nos encontramos en un momento en que el tema está de moda y se están publicando verdaderas maravillas. Toqué el cielo con las manos con el libro de cocina francesa de Julia Child, por fin traducido y tanto tiempo esperado. Pero es que han salido casi simultáneamente el libro de recetas de la pastelería Ladurée, con una presentación que es un lujo, además de las fabulosas recetas, el libro de la selección de recetas del Clandestine Cake Club, el de El Rincón de Bea, el segundo libro de recetas de la pastelería Hummingbird, el de A la Mére de Famille, de Le Pain Quotidien, el de pan casero de Ibán Yarza...... Eso, por mencionar algunos de los más recientes., y prescindiendo de los libros fondantcuquis, que eso da para otra biblioteca entera, para quien le guste. Son espectaculares, sin excepción, un placer para la vista y el gusto, y una ruina para el bolsillo. Doy fe.
No contenta con ello, encontré hace pocos días en mi kiosco de prensa un especial de postres que ha sacado la revista Lecturas. Se me dilataron las pupilas. Tenía que ser mío. Así que me lo llevé, y ha sido una buena elección. Tiene recetas que no son difíciles y entran por los ojos. Yo, en concreto, elegí ésta del bizcocho de manzana al brandy.
| El resultado, tal que así |
Ingredientes:
- 200 gramos de harina. Por el motivo que explicaré, yo puse 230, con levadura.
- 220 gramos de mantequilla (yo puse 100 ml. aceite de oliva y un yogur. Los colesteroles...)
- 4 huevos.
- 180 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de levadura
- 3 manzanas
- 1 chorrito de brandy. A mí se me había acabado el coñac, así que tiré de mi arsenal de armas químicas particular: mis licores caseros. En concreto, uno de miel que me salió muy bueno.
Si por el motivo que sea no queréis poner licor, se pueden macerar las manzanas en zumo de limón.
- Una cucharada de canela, que yo añadí por mi cuenta.
- 2 cucharadas de mermelada de melocotón. Yo puse, en vez de la mermelada, porque no tenía, un poco de dulce de leche y almendras picadas.
En primer lugar, se pelan y cortan las manzanas en láminas finas, y se ponen a macerar en el brandy. Ya digo que a mí no me quedaba: cogí mi licor de miel y ¡hala!, nada de chorrito, que ni me las cubría, sino el equivalente a un buen lingotazo. Me lo dejo por ahí una media hora.
Precalentamos el horno a 180º. Cascamos los huevos, separando las yemas de las claras. Batimos las yemas y el azúcar con varillas, hasta que blanquea. Incorporamos la mantequilla ablandada, o los sustitutivos, y la canela, si la queremos. Agregamos la harina tamizada con la levadura y removemos. Montamos las claras a punto de nieve y envolvemos la masa con ellas, con cuidado para que no se baje.
Se vierte la mitad de la masa en el molde, previamente engrasado. Se ponen encima la mitad de las manzanas, se cubre con el resto de la masa y se ponen por arriba el resto de las manzanas en círculo.
Se mete al horno durante 50 minutos. Lo dejamos templar, lo desmoldamos y pintamos con la mermelada caliente. Se sirve frío.
Vale. Hasta aquí, todo perfecto. Pero yo, aparte de batir los huevos y el azúcar con la Thermomix un minuto, a temperatura 50º, velocidad 3, y luego otro minuto sin temperatura, añadiendo luego el resto de ingredientes, cuando fui a escurrir mis manzanas del licor de miel, y me llegó ese olor del sobrante, con ese aroma de fruta, no tuve corazón para desperdiciarlo. Así, que en una nueva muestra de "¿qué pasaría si...?", se lo endiñé también casi todo a la masa, a la que le puse 30 gramos más de harina para compensar. Una vez montado el tema, le puse por encima las escurriduras del licor. Mi particular versión borrachuza de la receta. Sería por eso que a mí me tardó más de los 50 minutos, de hecho, más de una hora. Cuando estuvo listo, como no tenía mermelada, saqué un bote de dulce de leche, calenté en un cazo un par de cucharadas y pinté la tarta con ella, poniendo la almendra en cubitos por encima.
Salió con un aroma exquisito, y ni trazas de alcohol, que se evapora a partir de los 70º de cocción. (Al menos, yo no me puse más estúpida que antes de comerla. O eso creo). Mejora con el paso de uno o dos días, se pone más cremosa y aromática, y conviene meterla en la nevera, porque la manzana cocinada se fermenta.Está maravillosa. La recomiendo encarecidamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.